Lava y pela las patatas. Luego, córtalas en rodajas finas o en cubos, según tu preferencia.
Calienta una sartén grande a fuego medio-alto y añade suficiente aceite de oliva para cubrir el fondo.
Una vez que el aceite esté caliente, agrega las patatas cortadas y espolvorea sal al gusto. Cocina las patatas hasta que estén doradas y crujientes, removiéndolas ocasionalmente para asegurar una cocción uniforme. Esto tomará aproximadamente 10-15 minutos.
Mientras las patatas se cocinan, calienta otra sartén a fuego medio y añade un poco de aceite.
Rompe los huevos con cuidado y viértelos en la sartén uno a uno, asegurándote de no romper las yemas. Espolvorea sal y pimienta al gusto.
Cocina los huevos durante aproximadamente 2-3 minutos para obtener una clara ligeramente cocida y una yema aún líquida. Si prefieres los huevos más cocidos, puedes dejarlos durante 4-5 minutos.
Una vez que las patatas estén doradas y crujientes, retíralas del fuego y colócalas en un plato cubierto con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Coloca los huevos fritos sobre las patatas y adorna con un poco de perejil fresco picado si lo deseas. Esto le dará un toque de color y frescura al plato.
Sirve los huevos fritos con patatas inmediatamente y disfrútalos mientras están calientes. Puedes acompañarlos con una rebanada de pan tostado crujiente o con tu salsa favorita.